13-05-2013

Hipersexualidad

Hoy me tocó exponer los avances con mi caso de evaluación psicodiagnóstica. Mis compañeros son morbosos, les gusta que les relate cosas que me cuenta mi supuesta paciente. Jorge sigue mirándome extraño, como si supiera o intuyera que soy yo.

Mis compañeras siempre se sienten incómodas, se les notan los prejuicios, la palabra "PUTA" con mayúsculas que se les dibuja en la cara cuando oyen que mi paciente, "Andrea", se ha acostado con uno nuevo, y con otro, y con otro. Se supone que como futuros psicólogos no debemos emitir juicios morales, pero es inevitable, somos humanos, estudiantes sin experiencia clínica, y solemos decir lo que se nos pasa por la cabeza.

Me cuesta, cuando mis compañeros proponen diagnósticos, no discutir de inmediato, no defenderme. Tengo que recordarme y morderme la lengua de que no soy yo, no soy yo a quien analizan, es Andrea, Andrea la maniaco-depresiva, Andrea la con un síndrome obsesivo compulsivo, Andrea la ninfómana. He recibido todos los diagnósticos posibles intentando averiguar el por qué de su forma de ser, de sus actos impulsivos. El último consenso es que la hipersexualidad de Andrea se debe a un trastorno bipolar, esto sumado a que ha vuelto a consumir drogas, lo que ayudan a que se desinhiba. Me da risa, me da risa escuchar sus teorías sacadas de libros, y darme cuenta de que no entienden nada. Lo mío es hambre, simple hambre, hambre de orgasmos, de sensaciones nuevas y a la vez conocidas, idénticas y distintas cada vez.

Salimos de clases, yo todavía sonriendo por lo que había escuchado. Jorge me estaba preguntando cuándo nos podíamos juntar a estudiar y me miraba con esa cara, esa cara de quien ha probado las delicias turcas mágicas y envenenadas de la bruja de Narnia y quiere más, a pesar de saber que se terminará enfermando, es lo único en que piensa, en más, en probarlas de nuevo. Iba a responderle que no tenía tiempo cuando sentí el teléfono vibrar. Me sorprendió ver un mensaje de Marcelo, pero más me sorprendió ver el contenido:

"Te invito a cenar en nuestro lugar favorito, te espero a las 20:00. Tenemos que hablar de 'Marguerite'"

Así. "Marguerite" entre comillas. No mi verdadero nombre. "Marguerite". He pensado mucho estas horas sobre lo que Marcelo querrá decirme, lo intuyo casi. Y ya casi que me da lo mismo. Lo que sabe Rodrigo, lo que ha hecho Pablo, lo que ha pasado con Armando... ya todo da absolutamente lo mismo.

Marcelo, si lo sabes todo, probablemente me lo cuentes dentro de media hora.