07-03-2007

Las pesadillas

Las pesadillas son, invariablemente, parecidas. Estás tú y estoy yo, como si eso ya fuera suficiente para ser escenario de una pesadilla.

La de anoche, por ejemplo, fue así: Yo dormía dentro del sueño. De pronto me despertaba en una habitación que no era la mía. Estaba oscuro y la ventana era distinta, era más grande y cubierta con cortinas semitransparentes. Trataba de moverme y no podía. Mi cuerpo inerte se resistía a obedecerme, solo mis ojos podían girar en sus órbitas y observar todo lo que pasaba alrededor. Trataba de gritar y tampoco podía. De alguna forma lograba mover la cabeza y te veía acostado a mi lado, Armando, conectado a esas horribles máquinas a las que les debes la vida ahora, sobreviviendo como un vegetal. Trataba de acariciarte y no podía. Trataba de hablarte y mi garganta estaba muda. Una lágrima caía por mi mejilla, ardiente. El tiempo pasaba lento mientras seguía observándote. Una alarma empezaba a sonar en un monitor, una luz parpadeante y tú te sacudías, una sola vez, y volvías a la inercia. La alarma sonaba más y más fuerte y nadie acudía a ayudarte. Yo tampoco podía ayudarte...

Armando... Piensas en mí en la bruma de tus sueños agónicos?. Que será de ti cuando despiertes, cuando veas lo que ha cambiado el mundo desde tu accidente?. Recordarás quién eres o tendrán que contarte pacientemente los años que has vivido?. Armando... me gustaría contarte la parte bonita de nuestra historia juntos, pero me temo que no la hay. He pensado seriamente en seguir con esto y desenterrar recuerdos dolorosísimos o dejarlo así, tal cual. Armando... siempre defensor de la verdad, de la honestidad, de la justicia... Cómo fuiste a enredarte con alguien como yo?. Que viste en mí, para darme la oportunidad de amarte durante unos años, hasta que hice lo imperdonable?.

Estoy tan cansada, de esto, de todo. Quisiera dormir por días, semanas, y despertar junto a ti, como si nada de esto hubiera pasado pero sé que no es posible y solo me esperan largas noches pobladas de pesadillas...

Buenas noches Armando.