03-04-2010

Caos

Caos, mi vida ha sido un caos este mes que pasó. Mi vida amorosa... Parece que no tiene remedio.

Hace dos semanas que Derek se fué a Canadá y según me dijo, debería volver la semana que viene. Antes de irse alcanzamos a pasar unos días increíbles. El miedo, la preocupación, una cosa llevó a la otra y sin darme cuenta casi estábamos besándonos. Todo fue rápido e intenso. Él me vino a ver, a preguntarme cómo estaba y terminamos en mi cama. El sexo con Derek fue simplemente espectacular, superó todas mis expectativas, que a estas alturas, no son pocas. Pero ahora que se ha ido... No sé qué pensar.

Haciendo un análisis de lo que pasó:

- Derek nunca se quedó toda la noche conmigo. Siempre decía que tenía que hacer algo de su trabajo y se iba. Pensé que quizás vivía con alguien, pero...
- La única vez que fui a su departamento lo vi nervioso. Me hizo pasar como de mala gana, miré alrededor pero no vi nada que indicara que otra persona vive ahí. Me las arreglé para pasar al baño y ví un solo cepillo de dientes. Habían cosas, libros, lámpara, en uno solo de los veladores. No se notaba ninguna mano femenina, pero...
- Cuando traté de quedarme un rato y empecé a besarlo Derek me dijo que de verdad que estaba súper ocupado y que él me vendría a ver más tarde y me despachó.
- Apareció en mi departamento a los veinte minutos. Yo estaba molesta y se notaba. Le dije en tono medio sarcástico que si no tenía demasiado trabajo y me dijo que había hecho una pausa para venir a verme. Pero podría haber hecho la pausa en su departamento, o no?
- Siempre lo hemos hecho en mi departamento. Las veces que le he sugerido que vayamos al de él me sale con excusas como que no está muy ordenado, o que mi departamento es más bonito y acogedor, o con que su departamento es como su segunda oficina y que si vamos allá solo estará pensando en el trabajo que tiene que hacer.

Ahora bien. Hemos salido juntos y sin problemas. Me ha dado la mano en la calle, me ha besado, hemos estado en sitios públicos... Entonces no sé que pensar. Será que me está ocultando algo o será que me dice la verdad y que no quiere ir a su departamento por las razones que ya me dió... Me estoy volviendo paranoica?

Lo echo terriblemente de menos y probablemente esa sea la razón de que ahora me estén carcomiendo las dudas. Hoy he estado pensando todo el día en que quizás no vuelva de Canadá y que quizás nunca me dejó ir a su departamento porque estaba empacando o algo y no quería decirme. Pero pregunté en conserjería cuando volvía Derek y me dijeron que había dejado dicho que se iba por tres semanas, así que eso concuerda con lo que me dijo a mí. Me habría gustado acompañarlo, pero con el caso de la universidad, no se lo propuse ni él me lo pidió.

La universidad, ese es otro desastre... Me siento tan fuera de lugar! Este año cumplo treinta años y todos mis compañeros son de entre 18 y 21 los más viejos. Me siento una anciana! Si bien es cierto que yo ya terminé una carrera universitaria y que no debería sentirme avergonzada ni nada por el estilo por estar cursando una carrera a esta altura de mi vida... No puedo evitarlo!

El primer día de clases, en la primera clase, apareció un grupo de alumnos de segundo año con tijeras y unas cuerdas. Venían a mechonearnos, la famosa bienvenida a los estudiantes de primer año. Dijeron que debíamos entregarles nuestras mochilas y amarrarnos un pie a la cuerda y ellos nos iban a cortar la ropa. Mis compañeros se pusieron en filita y cual inocentes corderos, hicieron todo lo que se les había ordenado. Yo me quedé sentada. Uno de segundo fue a tomar mi bolso.

- A mí no me tocas - le dije mientras lo miraba súper seria.

El chico debe haber pensado que era broma, porque tomó mi bolso y lo lanzó al montón de mochilas.

- Bueno eres estúpido, sordo o qué?

Me levanté y tomé mi bolso. Todos estaban mirándome en silencio. Les dije que yo no estaba para pendejadas y me fui. Desde entonces nadie me habla, supongo que pensarán que soy una bruja y una pesada. El problema es que anunciaron que vendrían trabajos en grupo y que deberíamos formar grupos de estudio y ahí estoy yo, de nuevo sola...

Si Derek me pidiera que me fuera con él... Lo haría?

Derek me estuvo contando de su trabajo y de que se tiene que estar moviendo constantemente. Me parece fascinante lo que hace. A él le extraña que ya siendo enfermera me haya inscrito nuevamente en la universidad para empezar algo nuevo desde cero. Le dije que después de trabajar como enfermera sentía que no era mi vocación. No pude decirle que me da asco trabajar cuidando cuerpos enfermos ni de toda mi historia con José Ignacio. No le he contado nada de mi pasado, ni de mi familia. Tampoco quise preguntarle a él porque temía que si yo empezaba el tema, él iba a seguirlo. Pensé que no era el momento.

Derek, Derek... Que semanas más largas han sido sin él, sin sus besos. Mi cama todavía tiene su aroma y me acuesto boca abajo con los brazos y las piernas extendidas y respiro su esencia. Pienso en él y parece que algo adentro mío, corazón si es que lo tengo, saltara y cayera al vacío. Cierro los ojos y lo recuerdo detalle por detalle. Hicimos el amor de todas las formas posibles. Se me pone la piel de gallina de recordarlo. Derek... No quiero que me haga daño, pero hay algo, algo que no me huele bien... No sé si es mi sexto sentido, o lo que me ha enseñado la vida que me hace sospechar, o si es mi imaginación y todo este caos ayude a ponerle leña al fuego...